Nació en Juchitán, en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, México. Creció en un entorno donde la tradición oral era fundamental, escuchando desde niño los relatos de su abuela y bisabuela: historias sobre eventos históricos, mitos indígenas, la conducta humana y el origen del mundo. Estas narrativas formaron la base simbólica y emocional que más tarde definiría su lenguaje visual.
Estudió Arquitectura, Restauración y Artes Plásticas en la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca. Posteriormente se formó en el Taller Rufino Tamayo, donde fortaleció su técnica, su disciplina y su conexión con la tradición gráfica oaxaqueña. Su desarrollo artístico se cimentó en la práctica constante y en un profundo vínculo con la cultura, la estética y las raíces visuales de Oaxaca.
Su obra se distingue por una iconografía donde convergen temas universales como la fertilidad, la sensualidad, la música y el cosmos, junto con símbolos recurrentes como el sol, la luna, los astros y figuras provenientes de mitologías zapotecas y del imaginario istmeño. Sus pinturas y grabados evocan un mundo propio, habitado por seres extraordinarios y energías ancestrales, envuelto en un tono sereno, lúdico y cargado de múltiples capas de significado.
A lo largo de su trayectoria ha dominado diversas técnicas y materiales, incluyendo óleo, tintas, polvo de mármol y todas las técnicas de grabado, logrando un estilo personal que trasciende fronteras y conecta con un lenguaje artístico universal. Su obra ha sido expuesta en más de 200 exhibiciones nacionales e internacionales en países como Argentina, Canadá, China, Costa Rica, Cuba, Dinamarca, Francia, Japón, Paraguay, Puerto Rico, España, Estados Unidos y Uruguay.
Hoy en día, Rolando Rojas es reconocido como uno de los artistas oaxaqueños contemporáneos más representativos, un creador cuyo trabajo enlaza magistralmente lo ancestral con lo moderno, honrando su identidad cultural mientras proyecta una visión profundamente humana y atemporal.